dimanche, mars 15, 2015

"Los hermanos Cuervo" de Andrés Felipe Solano

El autor, Andrés Felipe Solano
(Bogotá, 1977). Es novelista y periodista. Autor de la novela Sálvame, Joe Louis (Alfaguara, 2007). Sus artículos han aparecido en diversas publicaciones como SoHo, Arcadia, Gatopardo (México), La Tercera (Chile), Babelia-El País (España), Granta (España, Reino Unido), The New York Times Magazine y Words Without Borders (Estados Unidos). En 2008 fue finalista del Premio Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, institución presidida por Gabriel García Márquez, por su crónica “Seis meses con el salario mínimo”, que fue incluida en Lo mejor del periodismo en América Latina (FNPI-FCE, 2009) y en Antología de crónica latinoamericana actual (Alfaguara, 2012).
Ha sido invitado a residencias literarias en Toji Center (Corea del Sur), Universidad de Alcalá de Henares (España), Yaddo y Ledig House (Estados Unidos).
Para aprender más sobre este autor, leer la entrevista hecha por Version Libre aquí !

La obra, Los hermanos Cuervo
Dicen que la memoria es selectiva y que recordamos los hechos no como realmente ocurrieron sino en la forma en la que nos marcaron. De ahí que algunas historias permanezcan fijas en la memoria de los protagonistas mientras otras se diluyen en el tiempo dejando una sensación de incertidumbre al no saber a ciencia cierta si de verdad ocurrieron. A pesar del frenetismo de la vida cotidiana donde lo urgente prima sobre lo importante, todos tenemos grabada en la mente la imagen de algún pariente, amigo, novio, vecino o profesor con el que compartimos una vivencia inolvidable y siempre volvemos a ella como fieles penitentes. De cierta forma, ese recuerdo nos une con ese pasado en el que fuimos más felices, más auténticos, más jóvenes y más libres. Es un puente que nos regresa a la época en la que todavía éramos promesa y no realidad, donde los sueños todavía eran realizables y los errores no tenían mayor trascendencia.
En su segunda novela, Los hermanos Cuervo, Andrés Felipe Solano nos invita a recorrer ese puente de la memoria y revivir con sus protagonistas aquellos hechos del pasado que los marcaron para siempre. La obra se compone de tres partes que, a simple vista parecen independientes entre sí, pero que en el fondo se complementan y ofrecen un dialogo abierto con el lector, quien al final logra armar el rompecabezas de la novela. La primera parte narra la historia de los hermanos Cuervo, unos adolescentes enigmáticos que viven en una casona con su abuela, y la relación que ellos establecen con Nelson, un compañero de colegio que intenta descifrar el extraño comportamiento de estos jóvenes teniendo como telón de fondo la Bogotá de los años 90 con los apagones de luz y los atentados terroristas. El colegio, la familia, el sexo, los primeros amores y la música van llenando la libreta de anécdotas de Nelson, cuya obsesión por los hermanos Cuervo lo acompañará hasta su vida adulta.
La segunda parte de la obra es una crónica periodística que relata el triunfo y la desgracia de Vicente Aguirre, un ciclista ganador de la Vuelta a Colombia en los años 60, quien, a pesar de tener un gran futuro deportivo, ve sus sueños de gloria desvanecerse por culpa de sus malas decisiones. La crónica tiene la particularidad de ir firmada por el periodista Santos Bustamante, uno de los personajes de la anterior novela de Solano, Sálvame, Joe Louis. La tercera parte de la novela es un relato de carretera en el que el lector acompaña a una insólita pareja en un errático recorrido desde Medellín hasta Maicao con el propósito de saldar cuentas con un recuerdo del pasado.
Los hermanos Cuervo es una buena excusa para hacer una pausa en el camino y mirar hacia atrás. Para recordar eso que fuimos y en lo que nos convertimos. Para reconocer que, algunas veces, no todo tiempo pasado fue mejor.
Por María Inés McCormick 

Andrés Felipe Solano, un jeune auteur colombien à découvrir !

María Inés McCormick (pour Version Libre) a interviewé l’écrivain colombien Andrés Felipe Solano qui est considéré comme l'un des meilleurs jeunes auteurs d’Amérique latine par la prestigieuse revue Granta1. Solano est l’auteur de deux romans : Sálvame, Joe Louis (2007) et Los hermanos Cuervo (2012), et de nombreuses chroniques parues dans divers médias en espagnol.
Voici pour nos lecteur cette interview en espagnol puis en français, dans une traduction de Laurence Holvoet  ! (Et pour en savoir plus sur son roman Los hermanos Cuervo, rendez-vous ici !)

Source photo : © Iván Darío Herrera www.alafaguara.com


Version Libre: ¿Cómo fue el proceso creativo de Los Hermanos Cuervo? ¿Hubo una imagen o una idea precisa a partir de la cual se fue construyendo la historia?
Andrés Felipe Solano: Empecé la novela por la tercera parte pensando en una escena que vi en la piscina de un balneario medio ruinoso a las orillas de un río. Se trataba de una pareja que no parecía tener ninguna relación clara entre sí. No se comportaban como familiares ni amantes, ni amigos siquiera. Me pregunté qué los había llevado hasta allí. También recordé un balneario clausurado que vi en una carretera. La entrada era una calavera gigante de cemento. Con esas dos imágenes empecé una especie de novela de carretera para responder a esa pregunta que me hice. Después aparecieron las otras dos partes, la de los hermanos y la del ciclista.
Version Libre: ¿Cómo construye sus personajes? ¿Qué individuos le interesa retratar y por qué?
Andrés Felipe Solano: Por un lado me interesan personajes que se balancean en la cuerda floja, que estén en el borde del abismo, que hayan tenido un momento de gloria que se esfumó muy rápido, en parte por culpa propia. Esos son Santos Bustamante y el ciclista Vicente Aguirre. Por otro lado me interesa explorar las relaciones entre miembros de familias que si bien no son disfuncionales, si están rotas de alguna forma. A ambos los busco de ubicar en ambientes que den cuenta de su malestar. Una redacción de una revista mediocre, un gran casona medio desocupada, un balneario a punto de caerse, un viejo colegio católico.
Version Libre: ¿Por qué decidió contar la historia en diversos registros: memorias, crónica periodista, viaje de carretera, diccionario?
Andrés Felipe Solano: Al principio solo tenía la historia de carretera. Después encontré por el camino a los otros personajes pero no quería meterlos a la fuerza en mi historia ni hacer uso de recursos trillados –vueltas al pasado, historias dentro de una historia, etc- así que dividí en tres la novela y me lancé a contar cada parte con un tono diferente pero tendiendo puentes secretos entre las tres para que el lector terminara de armar la novela en su cabeza. La segunda parte fue la última en tomar su forma definitiva. Con varias cervezas entre pecho y espalda se me ocurrió que la mejor manera de presentar la vida del ciclista era una crónica, tal y como las que había venido escribiendo como periodista durante los últimos diez años pero con la diferencia de que en este caso todo era inventado. Al final decidí que la firmara Santos Bustamante, un personaje de mi primera novela que en su carrera como periodista hizo ese tipo de cosas, inventarse historias y presentarlas como verdaderas. Quizás en el fondo de todo lo que hago o me propongo hacer, incluida la próxima novela, subyace esa idea. La pugna entre la verdad y la mentira, entre la ficción y la realidad, lo aparente y lo secreto, la zona entre las dos, que para mi es la vida misma.
Version Libre: Santos Bustamante, personaje de su anterior novela “Sálvame, Joe Louis”, aparece como autor de la crónica sobre Vicente Aguirre en “Los Hermanos Cuervo”, este guiño a su propia obra permite imaginar que en un futuro los hermanos Cuervo o su madre podrían aparecer en otro relato. ¿Lo considera posible?
Andrés Felipe Solano: Me atrae mucho la idea de crear un mundo literario como el de Juan Carlos Onetti o J.D Salinger donde los personajes puedan saltar de una novela a otra, o de un cuento a una novela o al revés. Vamos a ver qué pasa con la próxima novela, por lo pronto solo he pensado que quizás pueda aparecer de refilón Betty, la mamá de los hermanos Cuervo.
Version Libre: En su obra vemos a Boris (Sálvame, Joe Louis) y a Nelson (Los Hermanos Cuervo), dos hombres jóvenes desencantados a la espera de que algo exterior los despierte y los haga sentirse vivos. De cierta forma, evocan al Escobar de “Sin Remedio” de Antonio Caballero. ¿Considera que esos personajes reflejan lo que les está pasando a los jóvenes colombianos de clase media urbana?
Andrés Felipe Solano: Sí, hay parentesco con Ignacio Escobar. Leí el libro de Caballero cuando tenía 20 años y digamos que Sin remedio fue la primera novela que me hizo pensar en que la Bogotá donde había vivido hasta ese entonces era completamente digna de novelar y además de eso compartía la misma sensación de Escobar frente a ella. Una suerte de desesperanza muy enraizada, la que solo es posible de sobrellevar a través del humor o una imaginación desbordada. Y bueno, me imagino que todos –Boris, Nelson, Escobar- sienten que han nacido en una ciudad latinoamericana que quita mucho más de lo que da. De ahí su insatisfacción, aunque también creo que están conscientes de que tampoco hay mucho más allá. En realidad el desajuste está en ellos mismos y no del todo en el medio, quizás les cuesta aceptarlo, hacerse cargo de ese desasociego y culpar a su entorno les resulta llevadero. Además que lo hacen bien y lo saben. Ahora, sus quejas son construcciones intrincadas de varios pisos por las que se pasean y desde ahí atacan un orden social que los repugna. No es que se quejen del trancón y la suciedad y el robo a la vuelta de la esquina y ya.
Version Libre: ¿En cuál rol se siente más cómodo: periodista o escritor?
Andrés Felipe Solano: Cada vez más el escritor gana terreno pero justo cuando me digo no más periodismo –en realidad se trata de no ficción, nunca me he considerado periodista de pura cepa- aparece alguna historia o propuesta que me obliga a darle una vuelta al timón. Aunque para ser sincero no hago la distinción. Simplemente cuando hago crónicas o perfiles no trabajo con material inventado, a diferencia de Santos, que de hecho se basa en un periodista que alguna vez conocí. Digamos que esa es mi única regla en la no ficción: no inventarme situaciones ni personajes. De resto todo es válido.
Version Libre: ¿Qué es lo bueno y lo malo de haber sido reconocido por la revista Granta como uno de los mejores escritores jóvenes de América latina?
Andrés Felipe Solano: Sería infame decir que tiene algo de malo pero tampoco me solucionó la vida o algo por el estilo. Ha servido para que cierta gente se interese por lo que hago, en gran parte personas fuera de Colombia a los que me hubiera tardado mucho más en llegar.
Version Libre: La literatura nos enseña cosas de nosotros mismos, ¿qué ha aprendido luego de dos novelas y varios cuentos publicados?
Andrés Felipe Solano: No mucho. Eso es precisamente lo que me arrastra a seguir escribiendo.
Version Libre: A diferencia de otros escritores colombianos, hasta el momento usted no ha utilizado el conflicto armado ni la violencia como eje central de sus novelas. ¿Es una temática que le interesaría abordar o su proceso creativo va por otro lado?
Andrés Felipe Solano: Me interesa mucho más insuflar a mis historias del clima violento, tenso, cenagoso, paranoíco, que viene con haber nacido y vivido en Colombia, más que proponerme a usar la guerra directamente como material literario. Siento mucho pudor al respecto. Creo que es tan horrible lo que ha sucedido que hacer de ello literatura es de alguna manera saquear el dolor de otros.
Version Libre: Al leer Los Hermanos Cuervo recordé el poema “Ciudad” del poeta griego Constatin Kavafy (que copio más abajo) que habla de cómo la ciudad en la que vivimos nuestros primeros años nos marca para siempre. ¿Cómo ha influido Bogotá en sus novelas? ¿Ha cambiado su mirada desde que vive afuera? , ¿Cómo es el reencuentro con ella cuando regresa?
Andrés Felipe Solano: Bogotá nunca me dejará ir, así es de mañosa y poderosa. A veces la veo como un sol apagado alrededor del cual yo todavía orbito.
-----------

La ciudad
de Constatin Kavafy
Dijiste:
“Iré a otro país, veré otras playas;
buscaré una ciudad mejor que ésta.
Todos mis esfuerzos son fracasos
y mi corazón, como muerto, está enterrado.
¿Por cuánto tiempo más estaré contemplando estos
despojos?
A donde vuelvo la mirada,
veo sólo las negras ruinas de mi vida,
aquí, donde tantos años pasé, destruí y perdí.”

No encontrarás otro país ni otras playas,
llevarás por doquier y a cuestas tu ciudad;
caminarás las mismas calles,
envejecerás en los mismos suburbios,
encanecerás en las mismas casas.
Siempre llegarás a esta ciudad:
no esperes otra,
no hay barco ni camino para ti.
Al arruinar tu vida en esta parte de la tierra,
la has destrozado en todo el universo.

Source photo : © Juan Carlos Sierra www.semana.com

Version Libre : Quel a été le processus de création mis en oeuvre derrière l’écriture de Los hermanos Cuervo ? Y a-t-il eu une image ou une idée à partir de laquelle l’histoire s’est construite ?
Andres Felipe Solano : J’ai commencé ce roman par la troisième partie en m'inspirant d’une scène à laquelle j’avais assistée dans la piscine d’une station balnéaire en ruines au bord d’une rivière. Il s’agissait d’un couple qui n’avait pas l’air d’avoir une relation très claire. Ils ne se comportaient pas comme les membres d'une même famille, ni comme des amants, ni même comme des amis. Je me suis demandé ce qui les avait amenés là-bas. J’avais aussi le souvenir d’une autre station balnéaire fermée que j’avais aperçue d'une route. Il y avait une gigantesque tête de mort en béton à l'entrée. À partir de ces deux images, j’ai commencé une sorte de road movie littéraire, un roman de route, pour répondre à cette question que je m'étais posée. Les deux autres parties, celle des frères et celle du cycliste, sont apparues après.
Version Libre : Comment construisez-vous vos personnages ? Quels types d’individus voulez-vous décrire et pourquoi ?
Andres Felipe Solano : Je m'intéresse aux personnages qui se balancent sur la corde raide, qui sont au bord de l’abîme, à ceux qui ont eu un moment de gloire qui s’est envolé très rapidement, en partie par leur propre faute. C’est le cas de Santos Bustamante (Sálvame, Joe Louis) et du cycliste Vicente Aguirre (Los hermanos Cuervo). D’autre part, ça m’intéresse d’explorer les relations au sein de familles qui ne sont pas forcément dysfonctionnelles mais qui, d'un certain point de vue, sont brisées. J’essaie de mettre ces personnages dans des environnements qui reflètent leur mal-être. La salle de rédaction d’une revue médiocre, une grande maison à moitié vide, une station balnéaire sur le point de s’effondrer, une vielle école catholique…
Version Libre : Pourquoi avez-vous décidé de raconter cette histoire en utilisant divers registres : mémoires, chronique journalistique, récit de voyage, dictionnaire ?
Andres Felipe Solano : Au début, j’avais seulement le récit du road movie. Les autres personnages, je les ai rencontrés en chemin, mais je ne voulais pas les forcer à entrer dans mon récit et je ne voulais pas non plus avoir recours à des moyens trop souvent exploités tels que le retour vers le passé, l’histoire dans une autre histoire, etc. Pour cela, j’ai divisé le roman en trois parties et j'ai commencé à raconter chaque partie sur un mode différent tout en établissant des ponts secrets entre les trois pour que le lecteur puisse terminer le roman lui-même dans sa tête. La deuxième partie a été la dernière à prendre sa forme définitive. Après quelques bières, j’ai trouvé que la meilleure façon de présenter la vie du cycliste c'était la chronique, comme celles que j’écris avec ma casquette de journaliste depuis une dizaine d’années, à la seule différence que, ici, tout était inventé. À la fin, j’ai décidé que ça serait Santos Bustamante - un personnage de mon premier roman qui est journaliste et qui écrit des chroniques mensongères qu'il fait passer pour authentiques -, qui la signerait. Peut-être qu'au fond de tout ce que je fais ou de ce que je veux faire, y compris dans mon prochain roman, il y a cette idée-là qui est sous-tendue. Cette lutte entre la vérité et le mensonge, entre la fiction et la réalité, entre ce que l'on voit et ce que l'on cache ; cette zone intermédiaire qui, pour moi, est la vie elle-même.
Version Libre : Santos Bustamante, personnage de votre premier roman Sálvame, Joe Louis, apparaît donc comme l’auteur de la chronique sur Vicente Aguirre, l'un des personnages de Los Hermanos Cuervo. Ce clin d’œil à votre propre œuvre laisse penser que, dans le futur, les frères Cuervo ou leur mère pourraient bien réapparaître dans une autre histoire. L’avez-vous envisagé ?
Andres Felipe Solano : J’aime bien l’idée de créer un monde littéraire comme celui de Juan Carlos Onetti ou J.D. Salinger où les personnages peuvent sauter d’un roman à l’autre, d’une nouvelle à un roman et réciproquement. On va voir ce qui se passera avec mon prochain roman, mais pour l’instant j’ai seulement envisagé une brève apparition de Betty, la mère des frères Cuervo.
Version Libre : Dans votre œuvre, on rencontre Boris (Sálvame, Joe Louis) et Nelson (Los Hermanos Cuervo), deux jeunes hommes désabusés dans l’attente de quelque chose qui les réveille et qui les fasse sentir vivants. D’une certaine manière, ils évoquent le personnage d’Escobar du roman Sin Remedio, d’Antonio Caballero. Considérez-vous que ces personnages reflètent ce qui est en train de passer pour les jeunes colombiens de classe moyen urbaine ?
Andres Felipe Solano : Oui, il y a un lien de parenté avec Ignacio Escobar. J’ai lu le livre de Caballero quand j’avais vingt ans et Sin Remedio a été le premier roman qui m’a fait penser que Bogotá, la ville où j’avais vécu jusqu’alors, était digne d'être la protagoniste d'un roman, et, en plus, je partageais avec Escobar la même sensation envers elle. Une sorte de désespoir bien ancré qui ne peut être surmonté que par l’humour ou par une imagination débordante. Et, bon, j’imagine que tous – Boris, Nelson, Escobar - sentent qui ils sont nés dans une ville latino-américaine qui prend plus qu’elle ne donne. De là vient leur insatisfaction, même si je crois qu’ils sont aussi conscients qu’il n'y a pas non plus grand-chose ailleurs. En réalité, le déséquilibre est en eux-mêmes et non pas dans leur environnement. Peut-être qu'ils ont du mal à l’accepter et qu'ils n’arrivent pas à gérer ce malaise, alors finalement, accuser l'entourage est plus simple. En plus, ils le font bien et ils le savent. Maintenant, leurs griefs sont des constructions complexes, réparties sur plusieurs niveaux, dans lesquelles ils se promènent et à partir desquelles ils attaquent cet ordre social qui les écœure. Il ne s’agit pas de se plaindre seulement d’un embouteillage, de la saleté ou d’un vol au coin d'une rue.
Version Libre : Dans quel rôle vous vous sentez le plus à l’aise : celui de journaliste ou celui d’écrivain ?
Andres Felipe Solano : Le rôle d’écrivain l’emporte de plus en plus mais juste quand je me dis qu’il faut arrêter le journalisme (ou plutôt l’écriture non fictionnelle, car je ne me suis jamais considéré comme un journaliste de pure souche), il y a une histoire ou une proposition qui apparaît et qui me force à faire demi-tour. Bien que, pour être honnête, je ne fais pas vraiment de distinction. Simplement, quand je fais des chroniques ou des portraits, je ne travaille pas avec du matériel inventé, contrairement à ce que fait mon personnage Santos, qui, en fait, m'a été inspiré par un journaliste que j’ai rencontré par le passé. Disons que celle-ci est ma seule règle pour la non fiction : n'inventer ni situation ni personnage. Pour le reste, tout est permis.
Version Libre : Dites-nous quels sont les bons et les mauvais côtés d’avoir été distingué par la revue Granta comme l'un des meilleurs jeunes auteurs d’Amérique Latine ?
Andres Felipe Solano : Ça serait odieux de dire que la distinction a quelque chose de mauvais en soi, mais elle n’a pas arrangé ma vie non plus. Elle a servi à ce que certaines personnes, surtout en dehors de la Colombie, s’intéressent à mon travail. Sans cela, il m'aurait fallu beaucoup plus de temps pour les approcher.
Version Libre : La littérature nous apprend des choses sur nous-mêmes. Qu’avez-vous appris après la publication de deux romans et de plusieurs récits ?
Andres Felipe Solano : Pas grand-chose. C’est justement cela qui me pousse à continuer à écrire.
Version Libre : Contrairement à d’autres écrivains colombiens, pour l’instant, vous n’avez pas utilisé le conflit armé ni la violence comme axe central de vos romans. Est-ce que ce sont des thèmes que vous aimeriez aborder un jour ou bien votre processus créatif va-t-il dans un autre sens ?
Andres Felipe Solano : Cela m'intéresse beaucoup plus d'imbiber mes histoires de ce climat violent, tendu, boueux et paranoïaque, que je connais du fait d’être né en Colombie et d’y avoir grandi, plutôt que d'utiliser directement la guerre comme matériel littéraire. Je ressens beaucoup de pudeur à ce sujet. Je crois que tout ce qui s’est passé est tellement horrible que faire de la littérature avec c'est, d’une certaine façon, aller piller la douleur des autres.
Version Libre : En lisant Los Hermanos Cuervo, je me suis souvenue du poème « Ville » (voir ci-après) du poète grec Constantin Kavafy qui montre comment la ville de notre enfance nous marque pour toujours. Comment Bogotá a-t-elle influencé vos romans ? Est-ce que votre image de la ville a changé depuis que vous habitez à l’étranger ? Comment sont les retrouvailles avec elle quand vous rentrez ?
Andres Felipe Solano : Bogotá ne me laissera jamais partir, elle est assez maline et puissante. Parfois, je la vois comme un soleil éteint autour duquel je suis toujours en orbite.
-----------

La Ville
de Constantin Cavafy
Tu dis : «J'irais vers d'autres pays, vers d'autres rivages. Je finirais bien par trouver une autre ville, meilleure que celle-ci, où chacune de mes tentatives est condamnée d'avance, où mon cœur est enseveli comme un mort. Jusqu'à quand mon esprit restera-t-il dans ce marasme ? Où que je me tourne, où que je regarde, je vois ici les ruines de ma vie, cette vie que j'ai gâchée et gaspillée pendant tant d'années.»


Tu ne découvriras pas de nouveaux pays, tu ne découvriras pas de nouveaux rivages. La ville te suivra. Tu traîneras dans les mêmes quartiers, et tes cheveux blanchiront dans les mêmes maisons. Où que tu ailles, tu débarqueras dans cette même ville. Il n'existe pour toi ni bateau ni route qui puisse te conduire ailleurs. N'espère rien. Tu as gâché ta vie dans le monde entier, tout comme tu l'as gâchée dans ce petit coin de terre.
(Traduction du grec de Marguerite Yourcenar et Constantin Dimaras, Editions Gallimard/Poésie, 1994)
-----------

1 Granta est une revue littéraire mythique d'audience et de renommée internationales, créée en 1889 par des étudiants de Cambridge en Grande-Bretagne. Pour en savoir plus, rendez-vous sur leur site :http://www.granta.com/.   

mercredi, mars 11, 2015

Isabel Alba

Isabel Alba est romancière, scénariste et photographe. 
La verdadera historia de Matias Bran (La véritable histoire de Matias Bran) est son deuxième roman.
Elle sera présente pour la prochaine Comédie du livre de Montpellier. Profitons-en !

Nous sommes à Madrid en 2010. Matías Bran, 65 ans, se trouve seul dans une chambre. Il est sur le point de se suicider. Il positionne son revolver dans sa bouche... Près de lui se trouvent des carnets de notes, des photos, et une valise confiée par son grand-père, qu'il n'a jamais ouverte, et qui contient toute une histoire. Si Matías Bran appuie sur la gâchette, cette histoire tombera dans l'oubli.



Le livre 1, intitulé El recinto Weiser (Les usines Weiser) revient sur l'histoire de cette famille. Elle se situe en Hongrie, au début du 20e siècle. Nous faisons connaissance avec une jeune fille, nommée Örzse, issue d'un milieu très défavorisé, et de son jeune frère, Miklós Brasz. Tous deux vont aller travailler dans l'usine d'armement Weiser. Va arriver la première guerre mondiale, et alors que certains ouvriers cherchent à convaincre leurs camarades d'aller combattre pour leur patrie, Örzse pour sa part milite pour la révolution, afin d'en finir avec le système capitaliste et renverser les dirigeants qui exploitent les ouvriers. 
Miklós, lui, va s'engager et partir faire la guerre, mais devant les horreurs qu'il voit, il décide de déserter.

« Miklós Brasz había enterrado a hombres con los que se había emborrachado la noche anterior en la trinchera o con los que había jugado a las cartas.
Miklós Brasz había visto caer a su lado a muchachos a los que había leído las cartas de sus novias o de sus madres.
Miklós Brasz había saltado en el campo de batalla por encima de los cadáveres de quienes le daban las órdenes.
Miklós Brasz había pisoteado en su huida a quienes había odiado y a quienes había amado. »

En 1919, c'est la révolution communiste, qui apporte de grandes avancées sociales, mais qui sera rapidement réprimée et suivie d'une dictature très dure.
Miklós va alors fuir et il se retrouvera en Espagne, sous le nom de Miguel Bran...
Nous attendons avec impatience le livre 2 pour connaître la suite de cette saga familiale. La valise en question ici a-t-elle une lointaine parenté avec celle de Walter Benjamin ? Il nous faudra patienter pour tenter de le savoir...
Même si ce récit est un peu trop didactique à mon goût, je l'ai trouvé très agréable à lire. L'écriture d'Isabel Alba est intéressante car très visuelle et poétique, inspirée par le théâtre et le cinéma.
J'ai bien aimé les réflexions d'Emma Fräter, amie de Örzse, qui nous explique ce que signifia pour elle l'apprentissage de la lecture :
« No he hecho otra cosa que trabajar, año tras año, día tras día, doce horas diarias ; de las máquinas al jergón, del jergón a las máquinas. […] Fue cuando Ilona Mennyei me enseñó a leer, ¿te acuerdas ?, cuando todos, uno tras otro, aprendimos a leer. La idea partió de Akos Zeléndy y creo que también de Örzse Brasz. Y fue una idea provechosa, al menos para mí, porque leer es la primeras cosa buena que me ha pasado en la vida. De pronto, después de muchos días de perder horas de sueño intentando juntar las letras, éstas formaron palabras y las palabras representaban ideas, y aunque aún no había cumplido doce años, nunca podré olvidarlo, empecé a darles vueltas y vueltas a esas ideas hasta que las entendí y entonces se abrió un mundo, nuevo y enorme, ante mis ojos. […] Y entonces, al fijarme en ellas por primera vez, comprendí para qué veníamos al mundo, que era algo que nunca me había entrado en la cabeza, no estábamos aquí para trabajar como mulas, no estábamos aquí para sufrir como dicen los curas, sino para ser felices. […] Frank, tú lo sabes, son solo algunos hombres los que han hecho el reparto de todas las cosas naturales y buenas que tiene el mundo, esas que están ahí para aportarnos la pequeña dosis de felicidad que nos corresponde a cada uno de nosotros. Esos hombres egoístas y malos se han quedado con todas ellas y para justificar su robo, porque en realidad son de todos y ellos se las han apropiado, nos enseñan con patrañas divinas, con cielos lejanos y bendicen su hurto llamándolo propiedad privada y haciéndolo, encima, hereditario para que pase de generación en generación. »

Rachel Mihault

La verdadera historia de Matias Bran, Libro 1: El recinto Weiser, Isabel Alba, Montesinos, 2011
Le roman a été traduit en français par Michelle Ortuno et publié par les éditions la Contre Allée sous le titre La véritable histoire de Matias Bran












































vendredi, mars 06, 2015

"Le Bourreau de Gaudí" de Aro Sáinz de la Maza

L'éditeur nous le présente ainsi :
« Un corps en flammes est retrouvé pendu au balcon d’un des monuments les plus emblématiques de Barcelone, La Pedrera, d’Antonio Gaudí. Bien mauvaise publicité pour la ville à quelques semaines de la consécration par le pape de la Sagrada Familia. Les services policiers sont aux abois et réintègrent l’électron libre Milo Malart, révoqué par mesure disciplinaire. »...





Vous aimez les séries policières américaines où des enquêteurs, à la vie personnelle parfois chaotique, cherchent un peu frénétiquement à débusquer les tueurs en série machiavéliques avant que leur prochaine victime ne succombe ?!?
Alors foncez lire Le Bourreau de Gaudí au plus vite : vous serez happés par ce récit ! Tous les éléments du genre s'y retrouvent. Le livre est trop gros ? Mais quand vous vous plongez dans l'une de ces séries télévisées, vous ne vous dites jamais « Mais il y a vingt épisodes de 45mn, c'est beaucoup trop ! », n'est-ce pas ? Alors ne faites donc pas les mijorés ! Vous ne le regretterez certainement pas...
Parce qu'en prime, vous aurez une très longue visite guidée de Barcelone, et ça, c'est tout bonnement super bon aussi ! Aro Sáinz de la Maza nous fait découvrir un à un tous les énormes jalons que Gaudí a laissés dans cette ville qui lui voue désormais un quasi-culte. Il nous fait aussi découvrir comment la ville a été transfigurée, pour le bien mais aussi pour le mal, par les transformations qui ont précédé la tenue des jeux olympiques en 1992... Il vous initiera à la sociologie de la ville en vous présentant aussi bien le fonctionnement de la nomenklatura catalane que celui des anti-systèmes, en vous parlant des sinistrés (les expropriés), de la classe moyenne chaque jour plus modeste, des jeunes traînant leur manque de perspective et leur déprime dans les rues et sur les places, et en évoquant même les touristes et les estivants qui peuplent la ville, les rues et la plage...
Et si vous ne connaissez pas la vie quotidienne à Barcelone en plein été, vous découvrirez comment sa moiteur et sa chaleur étouffantes vous clouent le corps et parfois l'esprit dans un état de quasi-liquéfaction qui vous fait vous demander comment vous allez bien pouvoir y survivre...
Bref ! C'est vraiment une belle expérience de lecture dépaysante...



Marc Ossorguine nous en parle lui aussi en ces termes :
« Ce qui est terrible avec un roman aussi magistralement mené que celui-ci, c'est qu'il vous attrape par le col et ne vous lâche plus avant la dernière ligne, vous amenant à devenir de plus en plus asocial au fur et à mesure que vous vous enfoncez dans le récit. Et même, le livre refermé, il vous faut encore du temps pour en sortir vraiment et reprendre pied dans votre propre monde. »...



Et aussi Audrey Chaix :
« C’est la première incursion d’Aro Sáinz de la Maza dans l’univers du roman policier, et espérons que ça ne soit pas la dernière : l’intrigue menée dans les presque 700 pages du Bourreau de Gaudí est conduite d’une main de maître, les ingrédients du roman policier tous distillés avec doigté. D’abord, il y a le tandem entre le flic bourru, menacé de suspension, et sa jeune coéquipière encore peu aguerrie aux pratiques du milieu, mais pleine de bonne volonté. Ensuite, il y a les crimes, spectaculaires, et qui prennent une dimension autre alors qu’ils convoquent le mystère de l’univers architectural de Gaudí ainsi que celui de la franc-maçonnerie. Ajoutez à cela une pincée de corruption dans les plus hautes sphères de l’intelligentsia barcelonaise, un zeste de pédophilie et un soupçon de journalisme véreux, vous verrez la sauce prendre sous vos yeux avides de connaître les nombreuses péripéties de l’histoire. »...



Et, cerise sur le gâteau, Aro Sáinz de la Maza fait partie des invités de la Comédie du Livre 2015 et nous aurons donc très bientôt l'occasion d'échanger avec lui sur ce qui l'a amené à écrire ce très bel hymne à Barcelone, à la fois très original, très contemporain et en même temps tout à fait sur les traces de tous ses prédécesseurs catalans du genre...



"Le Bourreau de Gaudí" de Aro Sáinz de la Maza, traduit par Serge Mestre. Actes Sud Littérature, coll. Actes noirs, sept. 2014, 672 pages.




Titre original : « El Asesino de la Pedrera »

lundi, mars 02, 2015

"Écoute-moi, Amirbar" de Álvaro Mutis


Il y a deux ans et demi, Leti nous parlait d'Alvaro Mutis, cet écrivain colombien majeur - contemporain et ami de Gabriel García Marquez - et de sa lecture du roman « Le dernier visage » où le héros nous invitait à fréquenter El Libertador, Simon Bolivar (voir ici : http://versionlibreorg.blogspot.fr/2012/03/le-dernier-visage-dalvaro-mutis.html).
Je vous parlerai aujourd'hui de « Ecoute-moi, Amirbar », l'un des sept romans dont le personnage central est Maqroll le Gabier, sorte de double littéraire du poète, que ce dernier a créé dans les années cinquante dès ses premières années d'écriture. Ce n'est que trente ans plus tard, dans les années quatre-vingt, qu'il a construit sept de ses romans autour de ce personnage  :
    - La nieve del almirante (La neige de l'amiral, 1986);
    - Ilona llega con la lluvia (Ilona vient avec la pluie, 1988);
    - Un bel morir (ibid., 1989);
    - La última escala del tramp steamer (La dernière escale du Tramp Steamer, 1989);
    - Amirbar (Ecoute-moi, Amirbar, 1990);
    - Abdul Bashur, soñador de navíos (Abdul Bashur, le rêveur de navires 1991);
    - Tríptico de mar y tierra (Le rendez-vous de Bergen, 1993).
Dans la préface de "Écoute-moi Amirbar" écrite en février 2014, son traducteur, François Maspero, rapporte qu'un mois avant sa mort intervenue en septembre 2013, Mutis disait encore à propos de son héros : « Je ne l'oublie pas. Je le garde toujours présent. Et je l'envie. » Maspero explique : «[Maqroll] El Gaviero, le Gabier, c'est l'homme de la vigie qui en haute mer, du plus haut du mât, veille au grain, guette les îles et les terres, les icebergs ou les récifs, devine d'où viennent les vents, brises ou tempêtes, et, surtout, sait prévoir les rencontres annonciatrices des pires désastres. Bref, il est dans l’œuvre d'Alvaro Mutis pas seulement le double, mais la face obscure de l'auteur. Ce n'est pas un hasard si le recueil complet des poèmes où résonne à toutes les pages la voix de Maqroll s'intitule les « Eléments du désastre ». »
Maqroll est donc un aventurier qui a bourlingué sur toutes les mers du globe, c'est un marin et un conteur dans l'âme, une sorte de Corto Maltese de prose. Dans « Ecoute-moi, Amirbar », Maqroll le Gabier, malade, raconte à ses amis ses aventures de chercheur d'or. Quittant momentanément la mer pour se rendre dans les profondeurs de la terre, Maqroll s'est un jour laissé emporter par la fièvre de l'or dans les cordillères de Colombie, dans les montagnes de la région d'Ibagué. Nature à la fois hostile et magique, inquiétante et apaisante, folie de l'amour et de l'or, rencontres avec les hommes et les femmes à la fois rustiques et complexes, le récit nous emmène vers un Eldorado perdu et désenchanteur... Mais l'aventure est belle et l'on y reviendrait avec plaisir !

Pour vous donner un aperçu, voici un extrait, page 96/97 :
« Plusieurs semaines ont passé, au cours desquelles mon compagnon a fait deux ou trois voyages à la capitale. Il mettait l'argent à l'abri dans sa ferme, en un endroit que nous étions seuls à connaître, lui, sa femme et moi. Je pensais être entré dans la routine d'une existence de mineur qui jouit d'une chance relative et d'un avenir apparemment certain. En même temps, certains signes se manifestaient çà et là pour m'indiquer que, comme d'habitude, un changement allait se produire et que j'étais sur le point de me retrouver dans le labyrinthe incertain de mes éternelles mésaventures. J'ai parfois l'impression que tout ce qui m'arrive vient d'une région extérieure et néfaste, ignorée des autres et destinée depuis toujours à moi seul. Je me suis si bien fait à cette idée que je sais jouir des brefs instants de bonheur et de bien-être qui me sont accordés avec une intensité que je crois inconnue des autres mortels. Ces moments-là ont pour moi un rôle réparateur et essentiel. Chaque fois que je les connais, je me sens comme si j'étrennais le monde. Ils ne sont pas fréquents et, naturellement, ils ne peuvent l'être, mais je sais qu'ils finissent toujours par venir et qu'ils m'échoient en compensation de mes disgrâces.
Un jour, Eulogio n'est pas revenu à la mine. Il était tellement régulier dans ses déplacements et dans ses activités que j'avais des raisons de craindre une mauvaise surprise. Et en effet, au matin du troisième jour, sa femme est arrivée, les yeux plein de larmes et en proie à la panique. En luttant contre ses sanglots, elle m'a raconté que son mari avait été arrêté par un barrage de l'armée sur la route, juste avant San Miguel. Il avait été emmené dans la capitale pour y être interrogé. Elle avait essayé d'entrer en contact avec lui, mais en vain. A la caserne, on l'avait menacée de l'arrêter, elle aussi. Toutes sortes de rumeurs circulaient, mais en réalité personne ne savait ce qui se passait. Dora Estela me faisait dire d'éviter à tout prix de descendre à San Miguel, car dans ces cas-là les étrangers sont particulièrement suspects. Pour l'armée, tout nom étranger est synonyme d'agitateur et de propagateur d'idées importées pour conspirer contre le pays. J'ai dit à la femme de mon associé de prendre l'argent que nous avions amassé et de payer un avocat ou quelqu'un d'influent afin d'éclaircir la situation d'Eulogio. Elle a hoché longuement la tête et m'a dit d'une voix étranglée :
- Non, monsieur, je ne retournerai pas là-bas. S'ils me mettent la main dessus, qui s'occupera de mes enfants et de la ferme ? Je vais voir si Dora Estela veut bien y aller. Mais moi je ne veux pas me montrer. Ces hommes sont capables de tout. Vous ne savez pas.


Si, je savais. En d'autres occasions et sous d'autres latitudes, j'avais vu et j'avais subi dans ma propre chair la brutalité systématique et sans visage des militaires. J'ai essayé de la consoler comme je pouvais. (...) »

Álvaro Mutis, "Écoute-moi Amirbar", traduction de François Maspero, Éditions Grasset et Fasquelle, 1992. (Points, 2014, pour la préface)

mardi, janvier 20, 2015

Un sueño


Un sueño en otro, de Andrés Trapiello




No se nota algo como la sencillez, por lo tanto se puede, a primera vista, creer que con un léxico común no se puede alcanzar picos metafísicos. Este poemario necesita, de parte del lector, leer y leer de nuevo los poemas. A tientas, Andrés Trapiello desdibuja su propia vía, su íntimo no revelado inmediatamente. Una lectura a ciegas, olvida lo esencial, el sueño y la vida: ”¿Quién no ha temido que la vida fuese/ un sueño extraño que se vierte en otro,/ como matrioscas rusas, este sueño/ no menos irreal o melancólico ?”
Desde el principio Andrés Trapiello pone las reglas y la temática, después hay que seguir este viaje en el hondo abismo del ser. Cada uno, a lo mejor, encuentra una voz en sus entrañas, en sus sesos, en todo el cuerpo.
Además la pregunta queda molestándonos, porque de este cuerpo, de esta vida, sabemos poco, casi nada.
Pero ofrecer la palabra a su ser entero perdido en un universo tan inmenso nos permite imaginar una salida.
No es un poemario de afirmación sino más bien el dudo siempre renovado. ¡Vuelva a leer otra vez!
François Szabó

Un sueño en otro, Andrés Trapiello, Tusquets Editores, 2004